Automatización del riego en cultivos de marihuana

Hoy en día el riego automático es lo más eficaz, ya que nos permite cuidar del cultivo de manera más sencilla y además supone un ahorro de tiempo y esfuerzo importante. El sistema de riego automático se puede adquirir al completo o montarlo pieza por pieza.

Son varios los sistemas de riego automático que se han empezado a usar durante los últimos años. Uno de los más comunes sería el riego por goteo, éste precisa de varios elementos por eso, es recomendable que hagamos una planificación previa al montaje para saber exactamente donde colocar cada pieza.

El sistema de riego por goteo consta en primer lugar de un programador de riego, que hará la función de temporizador, suministrando la cantidad de agua que nosotros creamos adecuada para nuestro cultivo.

El agua para el riego de la plantación puede provenir de un depósito o de un grifo directamente. Para que el agua llegue a cada planta se requiere una bomba de riego que impuso este líquido por todo el cultivo, además podríamos utilizar otro elemento que sería una electroválvula que permita o cierre el paso del agua, aunque no será imprescindible si la plantación consta de tan solo una fase.

Que se necesita para el riego automático en la marihuana

Otros elementos clave para implantar este sistema de riego automático serían los goteros y tubos de riego encargados de distribuir el agua a las plantas. Es importante tener en cuenta el tamaño, ya que de ello dependerá la cantidad de agua que le llegue a cada planta. Como es lógico, este tipo de riego necesita muy poca presión para su funcionamiento, por eso también se recomienda usar reductores de presión.

Además de todos estos elementos, podríamos introducir en el sistema artículos complementarios como una bomba de oxígeno, o piezas de montaje como una llave de paso.

Pero aunque el riego por goteo sea el más estandarizado para el cultivo de marihuana podemos optar por otros sistemas de riego automático como el riego por inundación el cual consiste en inundar las raíces de la planta haciendo que el agua retorne posteriormente al depósito.

También hay sistemas de riego basados en la técnica de lámina de nutrientes, o los sistemas de cultivo Hidropónico o Aereopónico. Para la implementación de estos sistemas se requieren habilidades y conocimientos mucho más técnicos, por lo tanto no se recomienda si no se ha adquirido cierta experiencia en este tipo de agricultura.

Una vez adquiridas todas las piezas necesarias para montar nuestro sistema de riego automático es importante tener en cuenta dónde se localiza nuestro cultivo, ya sea en terrazas, cuartos interiores con ventanas o sin ellas, jardines exteriores o campos de cultivo, las condiciones para cada espacio varían y es importantes conocer las facilidades e inconvenientes que cada uno de ellos aporta a la plantación.

Al igual que también es importante a la hora de programar el riego, distinguir entre el día y la noche, hacerlo con el nivel de iluminación adecuado o variar la frecuencia y cantidad dependiendo de la época del año en la que nos encontremos, teniendo en cuenta la variabilidad entre los días y semanas dentro de una misma estación.

Una vez barajemos todos los factores que influyen, y sepamos manejarlos en la medida de lo posible, sólo queda ser constante, cuidadoso y tener paciencia en el cuidado de las plantas, de lo contrario, no servirá de nada contar con la última tecnología en artículos de este tipo d cultivo.